“Pequeña Muerte, llaman en Francia a la culminación del abrazo, que rompiéndonos nos junta y perdiéndonos nos encuentra y acabándonos nos empieza. Pequeña Muerte, la llaman; pero grande, muy grande ha de ser, si matándonos nos nace”, puede leerse en una de las páginas que componen a “El libro de los abrazos”, una antigua obra de Eduardo Galeano que permitirá para siempre apreciar el gran talento que posee para la escritura este autor uruguayo que nació en Montevideo el 3 de septiembre de 1940.

Es lindo el nombre del material que hoy ha querido rescatar del olvido Lluvia de Mayo. Tal vez porque lleve a pensar en un texto capaz de estrujarnos el corazón o porque haga referencia a una manifestación de cariño, el título consigue predisponernos hacia la lectura, sin importar qué clase de contenido termine por aparecer.

“El libro de los abrazos” es una atractiva propuesta literaria que se presentó por primera vez en 1989. Por ese entonces, Galeano era ya un escritor de fama internacional que tenía en su haber numerosas obras publicadas y varios premios acumulados.

En ese nuevo ejercicio literario que le permitía ampliar su producción y renovar el vínculo con sus seguidores, el uruguayo jugó con la creatividad y privilegió la sencillez. Así, por ejemplo, llegó a la conclusión de que, mientras las pulgas sueñan “con comprarse un perro”, los “nadies” atesoran la ilusión de “salir de pobres” y que, como por arte de magia, “llueva la buena suerte”. Sin embargo, dice Galeano, “la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte”.

Si estas reflexiones los motivaron a leer el material completo, no olviden que esta magnífica obra ideada por el también responsable de propuestas como Los días siguientes y Su majestad el futbol, lleva como título “El libro de los abrazos”.

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